| Opinion Pieces |
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Al margen de las medidas urgentes para el mantenimiento del empleo y protección de las personas desempleadas que a esta fecha se encuentran en tramitación parlamentaria a iniciativa del Ejecutivo, el Gobierno parece aún ajeno al verdadero problema que se cierne sobre los españoles, que no es otro que el de superar con garantías de éxito duradero una crisis de profundo calado como la que estamos viviendo que, en términos de desempleo y destrucción de tejido empresarial, seguiremos aún viviendo a lo largo de los próximos semestres, si no años. Si repasamos los proyectos y proposiciones de ley que estos momentos se encuentran en fase de tramitación en el Congreso de los Diputados, advertiremos de inmediato cómo la acción legislativa se encuentra aún alejada de la batería de acciones que pueden encaminar a nuestro país a la superación de esta crisis. Baste para ello nombrar cuales son en estos momentos las iniciativas legislativas en tramitación: medidas urgentes en materia de telecomunicaciones; creación del Instituto de Civiles por la Paz; medidas de apoyo a las empresas y autónomos, por el repunte de la morosidad; incentivos fiscales al ahorro en la economía española; supresión temporal del gravamen por el impuesto especial sobre determinados medios de transporte; apoyos fiscales a las personas con discapacidad y a mayores; incentivos fiscales a la compra de vehículos de turismo y vehículos industriales; incentivos fiscales a los autónomos y a las pequeñas y medianas empresas; medidas de ayuda a las familias para la adquisición de una vivienda habitual; medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales; modificación del Código Penal; creación del Consejo General de Colegios Profesionales de Ingeniería en Informática; garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios; accesibilidad en las comunidades de viviendas; defensa de los accionistas minoritarios en las Ofertas Públicas de Adquisición de acciones; creación de un fondo estatal de inversión local y un fondo especial del Estado para la dinamización de la economía y el empleo, y aprobación de créditos extraordinarios para su financiación; modificación del Impuesto sobre Sociedades para garantizar la deducción fiscal por los gastos correspondientes a actividades de I+D+i subcontratadas con universidades, OPIS y centros de innovación y tecnología; modificación del Código Penal contra la criminalización e ingreso en prisión de personas que venden CDs y DVDs; impulso de las infraestructuras hidráulicas en Aragón; Responsabilidad Penal del Menor para garantizar la gestión pública de la ejecución de las medidas impuestas a menores; Nuestra salida de la crisis será más lenta que la de otras economías y nuestra capacidad de respuesta a la competencia también más deficiente que la de otros países, si antes no tomamos la dirección hacia el camino de las reformas que más demandan las peculiaridades de nuestro país. 1. La recolocación de personal hacia los sectores de las nuevas tecnologías, dejando atrás la obstinación de dedicar recursos a sectores de baja demanda. 2 . La reducción de la dependencia energética exterior, con la construcción de centrales nucleares propias, parques eólicos, centrales solares e hidroeléctricas. 3. La potenciación de la investigación, del desarrollo y de la innovación, privilegiando el impulso a la iniciativa privada. 4. La flexibilización del mercado laboral, que en España es un tema verdaderamente intangible y tabú, secuestrado de la discusión política con los sindicatos, con el que se nos ha querido hacer creer que la relación entre rigidez del mercado laboral y derechos de los trabajadores es directamente proporcional. Más bien al contrario, como lo demuestran, de un lado, la capacidad de competir y de otro y sin ir más lejos, la estadística comunitaria, donde España asoma con bajos niveles de formación y una lamentable tasa de temporalidad del 30 por 100 frente a la media del 17. Ese es el resultado de mantener elevadas indemnizaciones que fomentan la contratación temporal. He aquí por tanto uno de los aspectos de fondo de la reforma. 5. La incentivación de la movilidad geográfica y funcional de los trabajadores. 6. La reforma concertada de la educación española, que propenda a situar al maestro, al profesor, al catedrático en la cúspide del sistema educativo, destinando mayores recursos para su retribución, cualificación, movilidad nacional e internacional y sometiendo su competencia a la evaluación contínua. 7. El despegue de la formación profesional cualificada, preparando los profesionales que la empresa demanda. 8. La purga del sistema financiero, interviniendo de inmediato aquellas entidades que puedan encontrarse en riesgo de insolvencia. 9. La reforma de la justicia, la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento del principio de seguridad jurídica. 10. La reforma fiscal, dirigida a reducir los diferenciales de tipos impositivos en el impuesto sobre sociedades español, persiguiendo con ello mejorar tanto nuestra capacidad para competir internacionalmente, como el número de entidades dispuestas a constituirse en nuestro territorio.
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